Con la venia del juez encargado del caso, quisiera hacerle llegar algo que, a nivel popular, suena a discrepancia, pero no lo es, cual es una pregunta que se hacen muchos gallegos y que yo he escuchado en una tertulia: ¿Y si no fueran? Naturalmente me refiero al matrimonio Basterra-Porto, supuestamente autores de la execrable muerte de su hija Asunta. La pregunta surgió cuando se discutía con cierto calor sobre los detalles de este crimen y tras las intervenciones de varios de los asistentes uno de ellos pidió silencio y preguntó: ¿Y si no fueran ellos?
Naturalmente vuelvo a reiterar la venia del magistrado al entrar en un campo, el judicial del caso, discutido, discutible y, como humano, susceptible de errores y tal vez equivocaciones. Pero en todo caso de respeto.
No puedo olvidar que tras la detención del aludido matrimonio se produjo una especial y triste cacería popular que las cámaras de la televisión retrataron perfectamente. ¿Y la presunción de inocencia?
Tampoco puedo olvidar la tristeza que nos produce a quienes conocimos y tratamos a los padres de la pareja y abuelos de Asunta, él abogado y profesor, hace medio siglo, de Derecho Romano de la USC (adjunto del titular Álvaro D?Ors), y la también profesora universitaria Curro (Socorro) Ortega, académica de número de Bellas Artes, a quienes muy poco se respetó en la marabunta de opiniones y comentarios. Aunque parezca ingenuidad o atrevimiento decir, como A buen juez... de Zorrilla, quiero justicia, señor, y que a los inculpados, sean después condenados o no, se les trate con el principio de que la ley es ley para todos. Con la venia.