El hipnotista

César Casal González
César Casal CÉSAR CASAL

OPINIÓN

Ambiente gélido. Suecia. Un buen director, Lasse Hallström, el de Mi vida como un perro. El de Las normas de la casa de la sidra. Dos actores muy sólidos, Tobias Zilliacus y Mikael Persbrandt. Una buena historia, basada en un best seller nórdico de novela negra. La suma es una película que supera la media floja del verano. Excelente el crudo retrato del invierno que soportan los personajes y del invierno que llevan casi todos ellos en sus corazones. Corazones que a veces parecen icebergs y que rompen el paisaje de las vidas con violencia y locura. La trama está muy bien llevada. Hay un comisario que vive para su trabajo. Y un hipnotizador (aunque el título del filme es El hipnotista) que trata de recuperarse de desastres personales y amorosos. Juntos tienen que descubrir una serie de crímenes y salvar incluso a seres queridos. Tremenda la escena final con un lago helado y un autocar que viaja desbocado hacia la muerte. Se puede contar un thriller sin fuegos artificiales ni efectos especiales. Se puede hablar de la desolación con contención. Un aliento frío recorre la historia. Y congela en cierto modo a los espectadores.