06 ago 2013 . Actualizado a las 07:00 h.
El Ministerio de Fomento, con cuatro investigaciones abiertas a la vez, tiene por delante una oportunidad estupenda para demostrar que ha aprendido de errores pasados, de procedimientos administrativos y parlamentarios que se cerraron en falso (Prestige, Yak-42, metro de Valencia, crac bancario...), de mucho ruido y pocas nueces. Las intenciones se podrán ver esta semana, en el Congreso, adonde acudirán los responsables de Renfe y del ADIF, y la ministra Ana Pastor. Tienen muchas incógnitas que responder tras el accidente (seguridad instalada, señalización, homologaciones pendientes, llamadas al móvil...), y no vale callar y señalar siempre al mismo: al maquinista.