Primero, mi más sentido afecto y solidaridad con todas las víctimas, con sus familiares y amigos. Segundo, un reconocimiento a todas las personas que desde el minuto uno han puesto toda su voluntad en ayudar y trabajar para rescatar a todas las personas y atenderlas con cariño y profesionalidad.
Los contertulios, políticos, ingenieros, ferroviarios, periodistas, están haciendo sesudos análisis de la tragedia, cuando en realidad me parece que lo sucedido tiene una explicación mucho más sencilla. Me decía mi amigo Marcos que esta desgracia tiene dos culpables: Manolo (o cualquier nombre) y la chapuza nacional. Y estoy de acuerdo. ¿Quién es Manolo? Manolo representa a un conductor imprudente o despistado que no obedece a las señales de tráfico ferroviario o a la hoja de ruta que le marca que en ese punto no puede sobrepasar los 80 km/h. Si esto ha sido así, debe ser severamente castigado, porque su negligencia ha llevado la muerte y la desgracia a muchas personas que confiaron en él al subirse al tren. ¿Cuál es la chapuza nacional? Que el Ministerio de Fomento no pusiese un sistema automático de frenado de emergencia en ese punto, a la entrada de Santiago, de modo que si el maquinista no frenase, por la razón que sea, el tren fuese detenido automáticamente. Si sumamos estos dos factores, imprudencia más chapuza, el resultado es catastrófico. Es obvio que algún responsable de Renfe o del Ministerio de Fomento tendrían que dar explicaciones y pagar su incompetencia o negligencia con la dimisión y algo más.
Para mí, una de las señales de progreso más importantes de este país ha sido la modernización de las infraestructuras ferroviarias. Como usuario diario del tren desde hace más de 20 años, sigo pensando, a pesar de esta enorme desgracia, que el tren es un magnífico sistema de transporte público y que la mayoría del personal que trabaja en Renfe son unos profesionales excelentes. Pero este tipo de sucesos, además de todo el dolor que producen, sumados a la orgía de corrupción, generan un efecto devastador sobre la imagen de España. Puedo estar equivocado, pero es lo que pienso.