Comparecencia a remolque

Alfredo Vara
Alfredo Vara EL PUENTE

OPINIÓN

23 jul 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Rajoy comparecerá en el Congreso. Por fin lo creyó conveniente, según la expresión utilizada por su ministro de Exteriores y por el presidente de Baleares. Será, eso sí, una comparecencia diseñada a medida, en la que todo indica que hará hincapié en los datos económicos tímidamente positivos que desde el Gobierno y el PP llevan días subrayando. Hay que suponer que abordará también el caso de la -presunta- financiación irregular de su partido. Porque, inasequible al desaliento, el presidente sigue buscando circunloquios para no mencionar el nombre del ex tesorero y ayer se limitó a anunciar que abordaría asuntos «que preocupan a la opinión pública». Como si fuese un gesto condescendiente hacia quienes solicitan una dádiva. Como si el que está en la cárcel no hubiese sido designado y confirmado por él para gestionar las cuentas del PP. Como si no fuese la persona de la que el mismo Rajoy afirmó que no se podría demostrar que no es inocente y a la que dirigentes del PP tachan ya directamente de delincuente. Como si no le hubiese enviado afectuosos mensajes de móvil cuando ya el cerco de la Justicia se estrechaba sobre él.

Por fin, el presidente se aviene a bajar del Olimpo, aunque sea a remolque de las crecientes presiones. Externas, pero también internas. Su silencio estaba generando ya enfado entre quienes, dentro de su partido, creen en la transparencia y en la honradez total en la gestión. Que no es solo no lucrarse personalmente, sino poner los medios para que no ocurra.

Y rendir cuentas cuando se lo pidan. No solo cuando lo crea conveniente. No solo un paripé para salir del paso.