Yo no vería con malos ojos que el Reino Unido se fuese de la Unión Europea, en la que no ha hecho otra cosa que incordiar, entorpecer y frenar el avance unitario. Tal vez entonces se olvidarían de meterse con España, una afición que no ha hecho más que acrecentarse en los últimos tiempos. No en vano, la peor imagen de nuestro país la han venido ofreciendo -creo que interesadamente- los «prestigiosos» The Financial Times, The Daily Telegraph (especialmente por boca de Jeremy Warner, que nutre un blog con sus ansias de notoriedad) y el político antieuropeísta Nigel Farage, líder del Partido de la Independencia del Reino Unido (UKIP), que parece copiarle las frases al citado periodista bloguero. ¿Qué frases? Warner y Farage repiten que España va mal y que los 750.000 británicos afincados en nuestras costas deberían retirar su dinero cuanto antes.
¿Es hispanofobia? Tal vez. En cualquier caso, es antieuropeísmo puro y duro, sesudo y reincidente. Por eso creo que, en vez de amenazar con irse, quizá debieran haberse marchado ya. La UE no puede estar consolando a un Reino Unido incómodo e insolidario, siempre con el freno puesto en el eje de avance de la Unión Europea. Su posición frente al euro ha sido renuente, es decir, contraria, y no ha dejado de festejar (sobre todo en la City londinense) todos los problemas de la moneda eurocomunitaria.
Cuando fui por primera vez a Inglaterra, en 1969, me sorprendió mucho que sus ciudadanos hablasen siempre de ellos y el Continente (palabra que designaba de un modo indeciso al resto de Europa). En 1971, el director de cine francés François Truffaut tituló una de sus películas Les Deux Anglaises et le Continent (Dos inglesas y el Continente) para subrayar ese matiz diferencial. Hoy, ya en el siglo XXI, la distinción sigue en vigor, sin que el refuerzo integrador de la UE la haya mitigado. La Unión Europea vista desde el Reino Unido tiene poco que ver -también sentimentalmente- con la Unión Europea que vemos desde España, Francia o Alemania. Es una realidad con la que hemos convivido hasta ahora, pero que pudiera estar en trance de mudar, entre otras cosas porque la unión europea ha de seguir avanzando por el raíl del euro?, si no quiere retroceder.