08 jun 2013 . Actualizado a las 07:00 h.
Hace más de una década, cuando las páginas salmón se llenaban de sabios que defendían que aquí no había burbuja inmobiliaria, recuerdo que con relativa frecuencia se presentaban estudios sobre la viabilidad futura de las pensiones. Eran también expertos, como ahora. Y no había nacido ni el euro. En su mayoría, se trataba de informes financiados por bancos que trazaban el escenario más desalentador. Y en los que, con aire profético, se aventuraba el final del sistema. Nada de lo pronosticado entonces ha sucedido ahora. Fallaron las solemnes predicciones. Nadie sabe si volverá a ocurrir. Pero el miedo es una gran fuente de negocio. Y ahí están los planes privados de pensiones.