El caso Villa

César Casal González
César Casal CORAZONADAS

OPINIÓN

09 abr 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Primero el Arsenal hasta que Wenger dijo «el Barça [o sea, Tito] no lo quiere soltar». Después el City. Todos querían a Villa. Pero, aunque el Guaje nunca estuvo tantos minutos en el banquillo, el club no le dejó marchar. Tito y sus colaboradores se rompen la cabeza para darle juego, pero encontrar un hueco en el once del Barcelona es más difícil que conseguir entrada para el concierto de Año Nuevo en Viena. Arriba están Iniesta y Messi, intocables. Villa se las ve con Cesc, otro hombre que es desequilibrio puro, y con Pedro. Tal vez es Pedro el rival más endeble para Villa. Pero Tito, al revés que Guardiola, prefiere el bullicio de Pedro a las diagonales de Villa o a Alexis. Es una pena que a los 31 años la carrera del asturiano se haya frenado. La selección lo necesita sobre el césped. Su relación con la red sigue siendo extraordinaria. Menos mal. Pocos minutos, pero mucha efectividad. Villa lo sacrificó todo por jugar en la sinfonía perfecta del Barça. Abandonó su posición de nueve para trabajar desde la banda. Ha sido padre por tercera vez. Tito sabe que retener a Villa es fundamental por el azar de las lesiones. Es guardar una bala de oro, aunque sea en la recámara. Y así lo demuestra cuando juega.