Por la ventana

Carlos Agulló Leal
Carlos Agulló EL CHAFLÁN

OPINIÓN

22 mar 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Cuando la crisis no había golpeado con toda su crudeza -al menos no de forma generalizada- ya sorprendía ver los despliegues de policías y soldados para proteger a los participantes en grandes cumbres de mandatarios. Seguramente era el anuncio de lo que estaba por venir, aunque entonces se vendía como la ira incontenida de los antisistema contra la representación de los poderosos. El tiempo vino a demostrar que aquellos poderosos, contratados para defender los intereses de los que protestaban en la calle, utilizaban los impuestos de aquellos para pagar su propia protección mientras continuaban allanando el camino a quienes acabarían por hundirnos en la miseria.

Ahora, cuando la crisis contribuye a que afloren abusos a consumidores más bien indefensos, hay concejales de pueblos pequeños -nada que ver con aquellos jefes de superpotencias y multinacionales que se citan en un hotel de la alta montaña suiza- que huyen por las ventanas. Y claro que son intolerables los comportamientos violentos de los energúmenos, pero no deja de ser paradójico y significativo que quienes se reúnen para procurarnos una existencia más feliz se blinden hasta extremos casi cinematográficos.

Para volver a la cordura -si alguna vez la hubo- sería interesantes que los que tienen la responsabilidad (pasajera, pero ineludible) de resolver incluso los problemas que no han creado dejen de ver conspiraciones en todas las esquinas. Insinuar que los preferentistas son usados como marionetas contra el PP quizás les ofenda y, desde luego, no exime de la obligación de arreglar el problema. No los estafen por segunda vez.