Violaciones, ¡basta ya!

Yashmina Shawki
Yashmina Shawki CUARTO CRECIENTE

OPINIÓN

Pese a los notables avances de la humanidad, la violencia contra las mujeres sigue siendo una lacra a la que cuesta poner fin. Lejos de reducirse, parece ir en aumento. En España se denuncian unas 9.000 agresiones sexuales al año, en Gran Bretaña una de cada diez mujeres sufre violencia machista, en Estados Unidos, un 17 %, y en México se calcula que un 44 % de la población femenina ha sufrido algún tipo de agresión sexual.

La violación, el 16 de diciembre del 2012, de una joven india por cinco hombres en un autobús, levantó a un país acosado por la violencia contra las mujeres y los niños, un drama que suele «ocultarse» por la estigmatización de la víctima y la impunidad de que suele gozar el culpable. La violación de seis españolas en México avergonzó a un país incapaz de proteger a sus mujeres: 1.728 muertas entre el 2009 y el 2010. La reciente violación y brutal agresión con resultado de muerte de una joven de 17 años, en Sudáfrica, ha vuelto a poner en la palestra un problema de dimensiones colosales pues en el 2010 se registraron 56.272 violaciones en este país africano. Al margen de posibles problemas psicológicos de los agresores, todo apunta a que una pobre o deficiente educación, la persistencia de patrones patriarcales de minusvaloración de la mujer y un pobre o nulo castigo de los crímenes, perpetúan una situación que castiga a la mitad de la población.