El Gobierno de Mariano Rajoy -por cierto, que amplió su período de vacaciones en Pontevedra- tiene que decir en los próximos días si prorroga la ayuda de los 400 euros a los parados que no tengan ningún tipo de prestación. Sí, que lo haga para mitigar la situación pésima que arrastran miles de familias que no han provocado una burbuja inmobiliaria dedicándose a la compra y venta de pisos con el objetivo de forrarse, ni han dedicado el dinero de sus ahorros a juegos financieros especulativos.
Es cierto que alguien tiene que pagar esa ayuda. ¿Quién? ¿Por qué no se le hace una quita a Alemania por ser el país que dio créditos a todo el que quería construir en España y provocó esta dramática crisis? Merkel y su séquito de banqueros tendrían que pagar por sus equivocaciones y excesos.