17 dic 2012 . Actualizado a las 07:00 h.
Dicen algunos políticos que, ante la falta de dinero, toca repartir dolor. Y siembran por distintos campos donde, lamentablemente, la tierra ya está yerma. Se agradecería que en esa distribución el dolor se aplicara de forma progresiva. No se exigen milagros. Basta con escuchar. Entre los diferentes colectivos que trabajan en los tribunales surgen voces que reclaman tasas progresivas, en las que el tasazo se aplique a las grandes empresas y a los que, por sus ingresos, puedan permitirse litigar aunque sean conscientes de que estén intentando hacerle un regate a la legalidad. Porque el dolor no puede repartirse igual cuando no se cuenta con la misma dosis de anestesia: el dinero.