Toros bravos

Mariluz Ferreiro A MI BOLA

OPINIÓN

Circula desde hace tiempo un chascarrillo por las redes sociales. Invita al internauta a mirar las teclas que descansan justo a continuación de la letra q. Y son las siguientes: w, e, r, t. La broma acaba con la conclusión de que «es el fin». Pocos ministros han conseguido tanta unanimidad como Wert y Gallardón. En realidad son como una especie de cemento social. Han unido en su contra a colectivos que parecían irreconciliables hace nada. Y sacan pecho ante esta adversidad. «Soy como un toro bravo, me crezco ante el castigo», dice Wert. Esos toros a los que se refiere, valga la redundancia, son bravos. Pero no son precisamente los intelectuales del reino animal. Y casi ninguno sale vivo de la plaza.