La oposición critica un «continuismo» en el nuevo Gobierno gallego que según ellos lleva al PP a insistir en el error. Y es que Feijoo ha decidido apostar por mantener en su puesto a siete de los ocho conselleiros que con su gestión tanto le han ayudado a conseguir unos espectaculares resultados en las recientes elecciones.
Cuando un equipo de gobierno funciona, es absurdo cambiarlo, y el anterior hizo sus deberes notablemente, a pesar de la tremenda crisis que estamos padeciendo, siendo esto último lo que hay que valorar especialmente. En épocas de bonanza económica gobierna cualquiera.
Y debían continuar por dos motivos. El primero porque en la actualidad somos de las comunidades autónomas más saneadas, y eso se debe en gran parte a la labor de los conselleiros. Y segundo porque las urnas han demostrado que el pueblo gallego está mayoritariamente a favor de la gestión de Núñez Feijoo y, consiguientemente, de sus más estrechos colaboradores.
¿Es incorrecto políticamente el continuismo? Si las cosas no se hacen con rigor, sí. Pero no fue el caso, e imagino que por dicho motivo el presidente de la Xunta de Galicia habrá procedido de tal manera.