La debacle del PSC

I. Bermúdez de Castro PASOS SIN HUELLAS

OPINIÓN

Nadie dudaba que el candidato del PSC, Pere Navarro, se iba a dar un batacazo de aquí te espero. En realidad ya lo postularon como aspirante a presidente para que el desastre no afectara a ningún diamante en bruto que en el futuro pudiera liderar un nuevo proyecto de los socialistas catalanes, auque este columnista cree que esa persona todavía no ha terminado el bachillerato. No obstante, la caída en picado de Navarro es en cierto modo parecida a la del gallego Pachi Vazquez y, por apuntar más arriba, a la del mismísimo Pérez Rubalcaba. La ciudadanía, después de haber padecido la nefasta gestión del expresidente Zapatero, necesita una buena temporada, mínimo dos o tres legislaturas, para volver a confiar en los discursos vacíos de contenido de los del partido del puño y la rosa. Y sobre todo, a mayores de lo anterior, deben buscar savia nueva que ofrezca credibilidad al electorado. Que ellos mismos crean en lo que dicen, y que los miembros más destacados del aparato del partido aparquen ese insultante protagonismo que con un simple «aquí mando yo» les lleva a sacarse de en medio a los militantes más competentes por temor a que en un futuro les hagan sombra. Más o menos lo que pasó en la elaboración de las listas del PSdeG en las anteriores elecciones autonómicas.