Un velo sobre la libertad

Tino Novoa EN LA FRONTERA

OPINIÓN

Ya sabemos que a Rajoy le gustan las mayorías silenciosas. Pero como siempre hay extremistas, que diría Wert, dispuestos a protestar en la calle, no queda otra que neutralizarlos. Primero, endureciendo los delitos por desórdenes públicos y resistencia a la autoridad. Ahora, tratando de extender un manto de oscuridad. Interior apela a la seguridad para plantearse el veto a la captación y difusión de imágenes de los policías. Pero no se protege prohibiendo ni se resguarda la democracia impidiendo el escrutinio de las acciones de quienes deben defenderla. Porque el ocultamiento solo lleva a la impunidad, y esta a los excesos. Y porque anteponer la seguridad a la libertad desemboca en el totalitarismo. La democracia requiere ventanas abiertas, aunque entre el griterío.