Justicia

La Voz DE SOL A SOL

OPINIÓN

Sería un milagro que el juicio del Prestige lograse su objetivo: castigar a los culpables de la catástrofe que asoló las costas gallegas y lograr reparación de los daños causados. Tal como están las cosas diez años después de los hechos, el único del que se va a lograr que asuma responsabilidades -si las tiene- es el Estado, que a su vez es uno de los grandes perjudicados. Y para eso quedan siete meses de costoso juicio.