26 sep 2012 . Actualizado a las 07:00 h.
Con la operación Pokémon se vuelve a constatar que a poco que se rasque casi en cualquier sitio se descubre una corrupción generalizada que nos sitúa en niveles extraeuropeos. El «Señoría, ¿pero cómo cree que se obtienen las adjudicaciones?», pronunciado por uno de los detenidos, es revelador de un estado de cosas inadmisible. Y solucionarlo no es solo tarea de los jueces. Los políticos tendrán que moverse algún día.