El tesoro de la Ciudad Vieja

Francisco Espiñeira Fandiño
Francisco Espiñeira CRÓNICAS DESDE LA TORRE

OPINIÓN

17 sep 2012 . Actualizado a las 11:54 h.

El nuevo Plan Especial de Protección y Reforma Interior de la Ciudad Vieja y la Pescadería (Pepri, en sus siglas técnicas) es ahora el nuevo desafío del área de Urbanismo del Ayuntamiento coruñés. Una vez desbloqueado el PGOM, ya en el tramo final de su aprobación, el equipo que dirige Martín Fernández Prado se volcará con la protección del casco histórico.

Durante décadas, la Ciudad Vieja coruñesa fue puesta como ejemplo de lo que no debería ser jamás la conservación del patrimonio arquitectónico de una ciudad. Bajo el empuje de la especulación inmobiliaria fueron muchas las pequeñas joyas urbanísticas que cayeron víctimas de la codicia de algunos constructores sin conocimientos o, lo que es mucho peor, sin escrúpulos.

El anterior edil de Rehabilitación, Mario López Rico, inició la senda del cambio. Encontró la complicidad de la entonces conselleira de Vivenda, Teresa Táboas, y una primera lluvia de millones permitió auxiliar a los propietarios tradicionales en los procesos de recuperación de edificios. Se impuso como obligatoria -siendo concejala de Urbanismo Mar Barcón- la Inspección Técnica de Edificios y el aspecto de la Ciudad Vieja mejoró de forma considerable.