L a escena ocurre en un pub de madrugada. Comentando la muerte de Neil Armstrong, varios jóvenes discuten si se ha llegado o no a la Luna. Asombrosamente, el porcentaje de gente que cree que no se ha llegado es mayor en la actualidad que hace cuarenta años. Más triste aún es el hecho de que se invoque como razón un programa televisivo de ficción, realizado bajo el formato de documental, en el cual se dice que el alunizaje de Armstrong fue una pantomima filmada por Stanley Kubrick en un plató de cine. Lo más chistoso es que esto ocurre pese a que los autores del producto han dejado claro que es una broma. A aquellos que duden les digo que ese primer alunizaje de Armstrong y Aldrin se demuestra, por ejemplo, con el conjunto de espejos que dejaron para medir la distancia Tierra-Luna con un láser (creo que es el único experimento de esa misión que aún sigue funcionando). También les digo que las naves que orbitan la Luna han sacado fotos del material que dejaron allí las misiones Apolo. Los futuros turistas lunares verán esos vestigios, aunque no faltará quien diga que son de mentira, claro.