PSOE Y BNG rechazan el recorte de diputados que plantea Feijoo, y aseguran que reducir el número de estos de 75 a 60 socava la representatividad. El presidente de la Xunta, respetando escrupulosamente el Estatuto de Galicia, que establece que el número de parlamentarios debe estar entre 60 y 80, opta por ser coherente con los tiempos que corren e intenta economizar.
¿Realmente alguien cree que el pueblo gallego va a estar mejor representado por setenta y cinco que por sesenta parlamentarios? La oposición, siempre en su línea de hablar y hablar sin decir otra cosa que no sean insustancialidades, lo acusa de limitar la representación democrática y desviar la atención de la gestión económica de la Xunta. ¿Por qué no reconocen que algunos de sus diputados están que no levantan cabeza ante la posibilidad de que debido al precitado recorte no salgan elegidos? ¿Dónde se van a ganar el garbanzo todos aquellos que debido a haber hecho de la política su profesión no han dispuesto de tiempo para aprender a hacer una o con un canuto?
Hartos estamos de que en este país se utilicen exclusivamente dos tipos de tijeras. La de esquilar a la ciudadanía y la de cortar las puntas de las largas cabelleras de la clase política. Se les acabó el chollo y me alegro. Mucho.