Refundar Europa

Gonzalo Parente VENTANA AL MUNDO

OPINIÓN

E n términos de geopolítica, Europa y su proceso de unión (UE) son dos realidades distintas. En la primera solo podemos referirnos al continente que nos muestra la geografía y que comprende países que son europeos pero que no están en la UE, tal como sucede con naciones tan importantes como Noruega, Suiza o Ucrania. En la segunda realidad, la UE es una organización política de 27 naciones, cada una con sus propios intereses, que han de ser coordinados de tal forma que se avance en el proceso de unión comunitaria sin que se perjudique a las naciones miembros. Por eso dentro de la UE existen organizaciones ad hoc para objetivos distintos, como son los estratégicos de la defensa, los económicos de la eurozona o los judiciales del derecho comunitario, además de múltiples acuerdos intergubernamentales.

En este tiempo de crisis se está apuntando el nacimiento de una «nueva Europa», porque la vieja se dice que no funciona precisamente en los momentos críticos, como en la crisis económica que vivimos, con el desconcierto general y las muestras de insolidaridad de ciertos países. Así se hace patente la necesidad de refundar Europa, tal como opinan los sociólogos Habermas y Ulrich Beck. Apuntan a una Europa federal más pequeña para resolver los problemas de un mundo global. Sería una Europa con aquellas naciones que estén dispuestas a ceder soberanía a cambio de seguridad de todo tipo. Esto podría hacerse partiendo del Eurogrupo, cuyas naciones tienen moneda común y han aceptado el pacto fiscal. Ello sería el núcleo de la Europa Federal o los Estados Unidos de Europa, con organizaciones que irían en paralelo a los estamentos europeos de Bruselas. Este proyecto ofrece una visión esperanzadora de una Europa nueva.