Reindustrializar

Carlos G. Reigosa
Carlos G. Reigosa QUERIDO MUNDO

OPINIÓN

09 jul 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Parece haber coincidencia en que, una vez atajados en parte nuestros problemas económico-monetarios, tenemos que centrarnos en la economía real, es decir, en esa que significa conseguir más carga de trabajo para los astilleros, fortalecer el sector del automóvil e impulsar la industria alimentaria. El objetivo general y preferente ha de ser la reindustrialización de España.

En este punto cabe subrayar que Galicia tiene tres ejes esenciales para nuclear su propia reindustrialización. Además de un impulso general del eje A Coruña-Lugo, sería formidable (y no es imposible) atraer otra industria automovilística al eje Vigo-Ourense o, en su defecto, potenciar Vigo-Valladolid sembrando el espacio intermedio de industrias auxiliares a la vez cercanas y competitivas. Para Vigo sería una bendición. Tiene puerto, tiene mano de obra cualificada y sus salarios no están por las nubes. Es un futuro (fábrica de baterías, coche eléctrico, etcétera) del que no podemos quedar excluidos.

Nuestro segundo eje es la industria naval, tanto pesquera como mercante y militar. Tenemos que mantener toda la potencia naval con posibilidades de exportar, incluso frente a Corea del Sur. Hace veinte años, los surcoreanos tenían menos potencia industrial que España. Hoy nos arrasan. ¿Qué ha pasado? No es solo una cuestión de salarios. Hamburgo, con tecnologías más modernas, está resistiendo esa competencia.

Nuestro tercer eje es la industria alimentaria. Contamos con magníficos puntos de partida (Pescanova, Coren...). Pero tenemos que convertirnos en los proveedores de leche, carne, huevos, hortalizas y productos alimenticios industrializados para media Europa. Contamos con tierras fértiles, agua abundante y un clima favorable. Hemos de transformar todo esto hasta convertirnos en una Ikea de la alimentación. Es el desafío.

¿Se me ha ocurrido todo esto a mi solito? No. La verdad es que todo me lo ha contado un alto directivo gallego de una empresa con sede en Madrid. Él es uno de esos optimistas desafiantes que, por desgracia, no asoman en los medios de comunicación. Quizá por esto no he podido resistir la tentación de dar a conocer aquí sus reflexiones.