Y tiro porque me toca

Elisa Álvarez González
Elisa Álvarez LÍNEA ABIERTA

OPINIÓN

El problema de ajustar, de recortar, es que a veces se recorta con caras y nombres. A una joven estudiante de Brasil le acaba de llegar a casa una hermosa factura de 351 euros por la consulta de una cefalea en urgencias. Su seguro privado, que ella paga religiosamente, no se hace cargo, porque asume que es una enfermedad preexistente. ¿Preexistente una jaqueca? Recuerden, cuando firmen una póliza privada, dejar claro que en el pasado tuvieron un resfriado, no vaya a ser que sufran una neumonía y el seguro se lave las manos. El Sergas tampoco se hace cargo. Es extranjera, no es una persona sin recursos, y no están los tiempos para atender de forma gratuita a una estudiante, que paga, gasta, y consume en Galicia. La pelota, de un tejado a otro. El más débil lo paga.