Dónde vamos a parar

R. D. Seoane LETRA PEQUEÑA

OPINIÓN

A cuenta de la sostenibilidad se justifica el tajo a lo único que nos hace un poco iguales en una sociedad que, aun solo por interés propio en la convivencia pacífica, ha de aspirar a la justicia social . Si nadie elige la enfermedad, como tampoco la fortuna de un país, es si cabe aún más indigerible que sean los hijos de los contribuyentes que nunca escapan a Hacienda quienes queden excluidos de un sistema de repago que no repara en el fraude fiscal y se basa, según parece, en concebir los derechos más humanos que nos hemos dado como simples servicios. Quizás por privatizar. Sanidad y educación no son la recogida de basura. La duda no es la sostenibilidad, sino la prioridad, y todo apunta a que, a estas horas, la salud social no lo es. De lo contrario, ¿no hay otros gastos menos esenciales a los que meter la tijera?