Lo de la oposición en el Parlamento gallego es para darles de comer aparte. Cuestionaron el viaje del presidente Feijoo a México por falto de transparencia e innecesario. ¿No saben que, precisamente por la que está cayendo, es conveniente que el máximo mandatario de Galicia viaje a otros países con la intención de estrechar relaciones comerciales? Resulta cuando menos chocante que el BNG se atreva a opinar al respecto, como si nunca se hubiese llevado a cabo aquel célebre periplo caribeño comandado por la entonces conselleira de Cultura, que para nada sirvió, salvo para dilapidar una fortuna a costa de los contribuyentes. Una legión de paniaguados acompañaron a la señora Bugallo, y no un solo asesor como en el caso de Feijoo.
La memoria en política es muy necesaria, más que nada para no estar continuamente viendo la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio. ¿O es que piensan que realmente se fue a hacer turismo? Comprendo que como oposición su trabajo es criticar todo lo que hace el Gobierno, pero en ocasiones, como bien podría ser esta, hay cosas que chirrían en los oídos de los ciudadanos. «Márketing persoal de Feijoo», dicen los socialistas. El Bloque, eufemismo donde los haya, pone en duda la «intencionalidade» del presidente. Lo que hay que oír.