Parece una broma, pero no lo es. Así lo declaró la Universidad de Wisconsin, después de hacerle un análisis. Se trata de Matthieu Ricard, que estuvo en Madrid esta semana para participar en un congreso, cómo no, sobre la felicidad. ¿Quién es Matthieu Ricard? ¿Cómo consigue ser el hombre más feliz del mundo? Dicen que en el estudio los científicos norteamericanos lo conectaron a 256 sensores que medían sus reacciones y sus niveles de estrés, de irritabilidad, de enfado, de placer, de satisfacción... y el resultado fue espectacular. Matthieu nació en el 46. Es hijo del famoso filósofo galo Revel. Y estudió el doctorado como biólogo en el prestigioso Instituto Pasteur de París. Pero algo no le llenaba y se marchó a las montañas del Nepal para hacerse monje budista. Lo dejó todo para dedicarse a la contemplación. Lleva allí cuarenta años y dice que es un principiante. Ahora cuenta su experiencia y ofrece unos consejos muy sencillos. Repite una y otra vez que la felicidad es mayor cuando es compartida. Añade que hay que generar reacciones positivas. Y sigue: el odio solo destruye. O tender una mano es mejor que retirarla. O la felicidad no es una suma de placeres. Es una forma de ser que tiene que ver mucho con la generosidad. Palabra de Matthieu, el hombre más feliz del planeta.