Y a lo dice el Gobierno, lo importante son los más de cinco millones de parados. Los que disponen de un empleo son unos privilegiados que no tienen derecho a protestar. Y si lo hacen es porque son insolidarios. Lo que tienen que hacer es trabajar, trabajar y trabajar. Lo afirma De Cospedal, la del partido de los trabajadores. ¿Cobrar? De eso mejor no hablamos. ¿Para qué? Si en cualquier momento llega el Gobierno de turno, como el catalán, y manu militari rebaja nuevamente el sueldo a los funcionarios. Nada original, que la reforma laboral ya permite al empresario reducir los sueldos unilateralmente. Así que para levantar España lo mejor es esforzarse sin tregua ni horario y pasar a final de mes por caja a que nos paguen lo que tengan a bien. ¿Para qué fijar un sueldo si después lo cambian a su antojo? ¿Derechos? ¿Qué es eso?