11 mar 2012 . Actualizado a las 07:00 h.
Lo peor de una gran fiesta suele ser el día después. Pachi Vázquez mantiene el liderazgo del socialismo gallego. Suya es la victoria. Pero no el partido, que ha vuelto a escenificar su división. Vázquez está expuesto a la resaca. Y el dolor de cabeza puede golpear precisamente cuando el PSdeG elija a su candidato para las elecciones autonómicas.