08 mar 2012 . Actualizado a las 07:00 h.
La simple lectura del periódico pone de manifiesto que la corrupción en España ha llegado a cotas insospechables. Unos asuntos suceden a otros y los van relegando en la atención pública: los ERE e Invercaria en Andalucía, Palma Arena, los negocios de Urdangarin... y en Galicia, varios, entre los que descuella el de la operación Campeón. Solo falta que estalle un buen caso de financiación ilegal de partidos.