Existimos

Carlos Agulló Leal
Carlos Agulló EL CHAFLÁN

OPINIÓN

Cuando se constató el fracaso de las políticas de cooperación auspiciadas por Occidente -casi siempre con draconianas condiciones del FMI- en los países empobrecidos se comenzó a acuñar la idea de que las soluciones debían de partir de los propios auxiliados. Y es una verdad como un templo que solo salen adelante los proyectos en los que la turbina es el interés local. Pero lo que no vale es acusar de victimismo a quienes les damos con la puerta en las narices cuando se trata de establecer las reglas del juego.

En Galicia estamos demasiado habituados a escuchar ese tipo de argumentos. Nos convierten en recalcitrantes plañideros. Porque reiteradamente se nos niega lo que nos pertenece y, por si no llegase, pagamos sacrificios desproporcionados cuando se trata de preservar el bien general y el equilibrio interterritorial. Hace tiempo que está fuera de toda duda que Galicia, que recibió mucho de Europa, tuvo que pagar un altísimo precio para que España pudiese estar en la UE. La pesca, la agricultura y el sector naval siguen pagando las consecuencias de aquello.

Ahora, el nuevo Gobierno se enfrenta a la toma de decisiones que pueden volver a dejar a Galicia en el córner. Y cunde la sospecha -porque la experiencia enseña- de que el peso específico en términos electorales sería de nuevo un elemento decisivo. Andalucía, que celebra comicios en el mes de marzo, tiene problemas similares a los de los astilleros públicos gallegos. Por eso es el momento de recordar que existimos. Y, en todo caso, que pueden empezar a compensarnos sacrificios del pasado. Ya sabemos que otros no lo hicieron, pero eso no exime.