AVE a Lavacolla, ¿un sinsentido consentido?

Xosé C. Fernández Díaz LÍNEA ABIERTA

OPINIÓN

Galicia tiene derecho a conocer las causas del sorprendente lance que está protagonizando el alcalde de Santiago. Comunicar las principales ciudades con un aeropuerto central con dotación y oferta realmente europea es asunto que nos interesa a todos los gallegos. La propuesta de llevar el AVE al aeropuerto tiene lógica y no constituye ninguna novedad, pues otras instituciones y expertos lo hemos propuesto ya. Pero proponer trasladar la estación intermodal de Santiago a 10 kilómetros del centro de la ciudad, haciendo perder al tren la ventaja del acceso directo en el centro de las urbes, es un despropósito que alguien debe frenar ya. Burgos, Cuenca, Segovia, Tarragona o Guadalajara son ejemplos de capitales que se han quedado sin tren, al trasladar su estación a más de 5 kilómetros de sus cascos urbanos.

Está en cuestión en qué medida un alcalde militante de un partido puede lanzar una iniciativa que, además de no hallarse en su programa electoral, incluye actuaciones que superan con creces los límites de forma y fondo de las competencias que, por ley, tiene atribuidas y que deberían contar con el plácet del partido al que pertenece.

El establecimiento de una línea de ferrocarril como variante de la línea actual y la instauración de una nueva estación y otras modificaciones en un aeropuerto del Estado son competencias exclusivas del Ministerio de Fomento. El eventual traslado de la estación de autobuses de la capital de Galicia al aeropuerto es, hoy por hoy, competencia de la Xunta.

Este periódico daba cuenta ayer del silencio de la consellería y aún del propio presidente de la Xunta de Galicia al respecto. Podemos imaginar similar postura por parte de una Administración central recién estrenada y con problemas más graves que resolver. Siendo así, ¿cómo se puede divulgar a bombo y platillo una propuesta que tiene muchas probabilidades de no prosperar, desilusionando a sus conciudadanos? ¿Llega a tanto la irresponsabilidad del alcalde? ¿O, por el contrario, es la cabeza visible de un globo sonda de mayores proporciones detrás del cual estarían las hoy instituciones mudas?