Fin de un plus injusto

OPINIÓN

Hace cinco años en Galicia se aprobó que los funcionarios nombrados altos cargos cobrasen al retornar a su puesto de trabajo un plus de entre 3.000 y 14.000 euros anuales el resto de su vida laboral. Un complemento injusto porque, de un lado, discrimina a los altos cargos procedentes de la empresa privada. De otra, genera diferencias entre funcionarios que desempeñan la misma tarea en el mismo destino.

Solo la dureza de la crisis ha sido capaz de obligar a la Xunta a suspender el plus que salió adelante con el apoyo de los partidos que lideraban Touriño, Quintana y Feijoo. Los tres, por cierto, ejercieron como funcionarios de la Administración antes de entrar en política.