E n una de sus interesantes entrevistas, Nacho Mirás nos ha presentado a Bernardo Casal, ingeniero que ha obtenido premio extraordinario de licenciatura en Económicas. Su testimonio es un regalo de Navidad, un estímulo para el aprovechamiento del tiempo, el afán de superación y la alegría de aprender: «Me saqué la carrera en el tren; en lo profesional he utilizado ya la economía; aprender cosas nuevas me llena». Y lo ha logrado en la UNED, esta universidad que en el 2012 cumple cuatro decenios de insustituible función social. Nace como la universidad de la segunda oportunidad, para quienes no pudieron estudiar y más tarde se animan. Hoy, sin dejar de responder a ese diseño, en muchas de sus titulaciones más de un tercio del alumnado cursa la segunda o la tercera titulación. Y es que la UNED se ajusta, como un guante, a cada uno de sus 206.000 alumnos. Es la universidad versátil, capaz de adaptarse a sus diferentes situaciones vitales: con mucho o poco tiempo disponible; jóvenes, adultos o mayores; con gusto por aprender, pretensión de progresar o ambas cosas; con discapacidad, en el extranjero o en la cárcel. Todo es posible en la UNED. Es la universidad de todos, es tu universidad.