Agujetas

| MANUEL-LUIS CASALDERREY |

OPINIÓN

06 jul 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

UN LECTOR (J.?G.?P.), que dice seguir mi columna en La Voz, me pide en una carta que le aclare algunas dudas que tiene sobre las agujetas. Durante muchos años ha practicado atletismo y posteriormente ha entrenado a otros deportistas. Tiene la experiencia de tomar bicarbonato y recomendárselo a sus pupilos para eliminar las agujetas y le funciona. Me pide que haga alguna investigación sobre este asunto. Confieso que no sé nada de agujetas, aunque, como todos, las he padecido en más de una ocasión. Para saber algo, tecleo agujetas en Google . La primera referencia me lleva a Wikipedia , la enciclopedia libre. En ella se dice que las agujetas son el nombre coloquial de un «dolor muscular de aparición tardía» (en inglés, DOMS: delayed onset muscular soreness) después de un ejercicio intenso. Su síntoma es un dolor similar al de pequeñas agujas y de ahí el nombre. Existen numerosas teorías sobre el origen de las agujetas: microrrotura de fibras musculares (la más aceptada), formación de cristales de ácido láctico (la más clásica, pero que hoy se descarta), espasmo muscular, etcétera. En Wikipedia hay conexiones a artículos científicos que, al consultarlos, confirman que las agujetas están provocadas por la microrrotura de fibras musculares, como consecuencia del ejercicio excesivo de un músculo no entrenado. Aunque no existe un método claro para prevenirlas, se ha demostrado que los estiramientos musculares, previos y posteriores al ejercicio, disminuyen su intensidad. Es conveniente un calentamiento previo y un aumento progresivo del nivel de entrenamiento. Así, las fibras musculares se preparan para una situación de esfuerzo. El uso de bicarbonato se debe a la idea de que las agujetas se provocaban por la acumulación de ácido láctico. Si eso no es así, su uso no evita ni elimina las agujetas. De todos modos, me gustaría que algún lector experto confirmase lo dicho.