Francia protagonista

| JAVIER CARRO |

OPINIÓN

13 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

SARKOZY arrasa. Los franceses le han concedido un primer anticipo de lo que podría ser una mayoría aplastante en la Asamblea Nacional. Si la bandera francesa es tricolor, la Asamblea (Parlamento francés) puede convertirse en una mar azul del partido derechista UMP. El rojo de Ségolène Royal -abundante en el Suroeste francés y entre la juventud- se desdibuja por la amplia abstención (40%). Entre el 6 de mayo -Sarkozy fue elegido presidente- y el 10 de junio, el calendario de reformas anunciado por el nuevo primer ministro François Fillon, también ha tenido su impacto. Se basa en 4 pilares: uno, inyectar dinero en el bolsillo de los franceses (reformas fiscales y deducciones por compra de vivienda); dos, reforma laboral basada en desmantelar la semana laboral de 35 horas (la derecha alega falta de competitividad de la economía francesa) y unificar el contrato laboral fijo; tres, poner una barrera de entrada a la inmigración; y cuatro, aumentar drásticamente la seguridad en un país que ha sido pasto de bandas juveniles e inmigrantes no integrados, en barrios y periferias de clases bajas. A nivel internacional, Sarkozy busca que en la V República tenga un mayor protagonismo el eje París-Berlín junto con la canciller germana Angela Merkel, frente al anglosajón Londres-Washington. Respecto a España, y al poco tiempo de su nombramiento, Sarko se estrenó con un tête-a-tête con Zapatero para confirmar su cooperación frente al terrorismo etarra e islámico. Le Figaro interpretaba el arresto de Arnaldo Otegi, como una clara «determinación de Madrid de hacer frente al terrorismo vasco». La que sí que ha tenido «arrestos» y verdadera determinación, en los últimos años, ha sido la jueza francesa Laurence Le Vert. Esta magistrada de la decimocuarta Sección Judicial de París (sección antiterrorista) ha sentado en el banquillo a dos largos centenares de activistas de ETA. Quizás éste sea el mejor exponente francés para acabar con el anacronismo y sinrazón del terrorismo etarra. Pero no todo en Francia es política. La final de rugby Clemont-Stade Français -venció el Stade liderado por el puma argentino Juan Hernández- llenó de color las calles de París -mientras el bético Lopera cesaba al franco-español Luis Fernández-. ¿Y el verdadero protagonista? En Roland Garros y en la pista Philippe Chatrier, Nadal. Los franceses querían que Federer venciera, como lo hizo Justin Henin -el suizo y la belga son lo más cercano a tener unos campeones nacionales-, y pronunciara las últimas palabras en francés. Rafa no se lo permitió. En París volvió a sonar el himno español.