SEGUIRÁN muriendo mujeres mientras la virtud de las Humanidades no sea prioritaria. O sea, que si seguimos invirtiendo en tanques y demás, ellas seguirán cayendo como moscas. Seguirán muriendo, mientras la televisión invierta su pasta y su poder en los toros, por ejemplo. Anteanoche, verbigracia, el espectáculo se titulaba Y se llama Cayetano... Una loa a un diestro y a eso que llaman la fiesta nacional, es decir: la burla, tortura y ejecución de un animal con el aplauso del respetable, y de las autoridades competentes, y de media España (sólo media, porque más de la otra media detestamos y nos repugna la fiesta nacional). Me pregunto cómo casarán los ejecutivos de Educación y Cultura de este país, los presidentes y sus ministros, la cosa de enarbolar la bandera de los toros y del tal Cayetano con la cosa de no ser violentos. Aún no se han dado cuenta de que todas las realidades importantes, las vitales y esenciales, son una cuestión de educación. Gastar el peculio público en educación y sanidad, lo repetimos los ingenuos, debe ser la inversión prioritaria de los Gobiernos. En Galicia iniciamos este año el Plan Valora y muchos más planes educativos, pero miramos el presupuesto y lo comparamos con otros menesteres megalómanos, y nos tiramos de los pelos. Los valores sólo pintan en fotografía, en serio lo digo. Los valores, desde que Del Castillo y otros se cargaron las Humanidades, son una cuestión tangencial en la educación. No podemos educar en valores si no educamos en literatura, por ejemplo. Si las lenguas clásicas están desprovistas de prestigio. Si algunos universitarios (puedo certificarlo) salen de sus carreras y no saben quiénes son Albert Camus, Cioran, Ortega o madame Curie. Si los escritores han perdido función social y educativa, no pidamos valores a los chavales. Si el tal Cayetano nos inunda la pantalla, qué demonios nos están vendiendo los que gobiernan. Qué valores vamos a defender si el valor, el único valor, lo tiene la pasta y la jerarquía económica. Saber no vale. El conocimiento no vale. Cuanto peor escribas, lo dijo Alberto Manguel en entrevista lucidísima del Culturas de La Voz, más éxito puedes alcanzar: lo malo es bueno. El éxito del éxito es lo que mola en esta sociedad anestesiada. Y algunos, a estas alturas de la columna, ya están que no pueden más. Porque no hilan el título con el contenido, ni mucho menos con la muerte de las mujeres. Parece absurdo, pero no lo es. Todo, en nuestra imperfecta vida, es cuestión de educación. La educación tiene que funcionar mejor y uno, humildemente, tiene la sensación de que nos estamos equivocando. El Plan Valora, como los otros planes educativos, merecen mayor trascendencia, importancia, relevancia presupuestaria y de futuro. De no ser así, seguirán muriendo mujeres. Y ustedes y yo, que no somos Cayetano, nos seguiremos manifestando. En contra de nosotros mismos, maldita sea.