¿Valores?

| GONZALO OCAMPO |

OPINIÓN

14 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

EN LOS dos meses últimos, en nuestra comunidad se han celebrado tres foros -organizados por la Fundación Santiago Rey Fernández-Latorre, por la Consellería de Política Territorial, Obras Públicas y Transportes, y por ADA- acerca del tráfico y de la seguridad vial en Galicia. Me parece interesante hacer notar que en las tres reuniones -con cierta insistencia- se ha tratado del ejercicio de valores por parte de los usuarios, como punto de partida para cualquier plan de mejora futura. Es llamativa -cuando menos- esta insistencia en la mención de los valores como medio de disminuir la entidad de los males que aquejan al tráfico. Hasta tiempos recientes, era habitual en las noticias de tráfico imputar los incidentes y accidentes a los elementos materiales que conforman el marco físico de la circulación: las carreteras de trazado irregular o sinuoso con deficiencias de firme o de señalización, la climatología adversa, el mal estado físico de los vehículos o los fallos de alguno de sus sistemas. Era como un fácil desvío de culpas que tantas veces dejaba a salvo las responsabilidades personales de conductores, viajeros o caminantes. Tal vez que las progresiones técnicas en la construcción de caminos y en la fabricación de automóviles hayan cambiado las perspectivas respecto a los nexos de causalidad en la accidentalidad para ir acercándose a la realidad, ahora, cuando ya nadie niega que el factor humano, las conductas torcidas, explican la mayoría inmensa de accidentes. Por eso es necesaria la valoración de los comportamientos, del ejercicio de las libertades personales, cuando son patentes carencias éticas de unos y otros. Definitivamente, hay razones para admitir que no podrán cumplirse objetivos como los de reducir las cifras de víctimas en las carreteras si en la actividad humana por la que el tráfico es parte de la realidad social no se participa con una cierto bagaje de valores al frente. ¿Valores? Sí, lo que sirve y es deseable para todos, lo que debe integrarse en las actuaciones de todos, simplemente porque los valores son parte de la naturaleza de cada persona, son guías de comportamiento que muestran lo que es bueno y verdadero como fin de cada uno de nosotros.