Anorexia, ortorexia, megarexia

| MANUEL-LUIS CASALDERREY |

OPINIÓN

26 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

YA TENEMOS completo el panorama de los trastornos alimentarios graves. El más conocido es la anorexia: falta anormal de ganas de comer ( DRAE ). La padecen las personas que se ven gordas a pesar de su delgadez y deciden dejar de comer o comen muy poco. Todo su organismo se resiente y caen en un pozo del que es muy difícil salir y a veces no se sale (La Voz de la Escuela, 17-1). De la ortorexia les hablé hace ya tiempo (2002). Es la obsesión enfermiza por la comida sana. El prefijo orto equivale a 'recto' o 'correcto' ; así la ortodoncia trata de enderezar las malformaciones dentarias. Las personas que padecen ortorexia tienden a eliminar de la dieta grasas, carnes y alimentos con restos de pesticidas. Practican una dieta muy sesgada que causa desequilibrios en su organismo y es necesario atacar el problema cuanto antes para mitigar las deficiencias producidas por este trastorno alimentario. La megarexia sería lo contrario de la anorexia. Padecen este trastorno las personas gordas que se ven delgadas. Mega es un prefijo que significa 'grande' o 'amplificación' (megafoní a); también 'un millón' (megaherci o). Los que padecen megarexia tienen la obsesión de atiborrarse de comida y no precisamente de la más sana. Después del atentado de ETA en la T4, España está plagada de trastornos políticos equivalentes a los alimentarios: anopolitexia, ortopolitexia, megapolitexia. Como se lleva lo interactivo, dejo al lector el diagnóstico y la asignación de los trastornos a los distintos políticos y partidos.