Química y medicina

| MANUEL-LUIS CASALDERREY |

OPINIÓN

15 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

CON la ayuda de expertos, la revista médica British Medical Journal ha hecho una selección de los quince avances más importantes en la medicina en los últimos 160 años ( La Voz, 12-1). Pide a los lectores que voten para elegir al ganador. Difícil elección. Sin embargo, me atrevo a asegurar que el ganador es la química (la bioquímica, si lo prefieren), complementada muy eficazmente por la tecnología. De los quince que aparecen en la lista, nueve tienen relación directa con la química: píldora anticonceptiva, antibióticos, anestésicos, clorpromazina ( para el tratamiento de la esquizofrenia), preparación de vacunas, estudios de ADN, potabilización de agua, inmunología y cultivo de tejidos. Esa es la gran contribución de la denostada química a la salud humana. A la que habría que añadir la aportación de miles de fármacos sin tanto renombre. La otra gran aportación científico-tecnológica a la medicina está en la obtención de imágenes del interior del cuerpo humano sin necesidad de cortar o romper nada. Se ha comenzado con los rayos X y hoy tiene sus hitos en resonancias, TAC, PET, ecografías de alta definición y un largo etcétera. La simbiosis ciencia-tecnología-medicina es una fructífera alianza para el bien de toda la humanidad.