Tapas de alcantarilla

| MANUEL-LUIS CASALDERREY |

OPINIÓN

23 oct 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

OTRA VEZ ha resurgido la polémica de La Coruña, A Coruña y ahora Coruña. Un lector, en cartas al director, propone un referéndum entre los coruñeses para decidir. Me parece muy bien, pero el resultado sólo será válido si la mayoría se decanta por A Coruña, porque los de la Mesa no admiten otra opción y seguirán dando la matraca y amenazando con acciones legales. Los de la Mesa deberían cambiar su técnica de disparar contra toda lengua que no se mueva en gallego por la de persuadir a los hablantes. Cuando a la gente se le obliga a hacer algo, lo hará si no le queda más remedio, pero, en cuanto pueda, seguirá a su bola. Les recomiendo que incorporen a su equipo un psicólogo y un experto en márketing. Cuando paseo por la ciudad herculina, me entra el temor de que, cualquier día, la Mesa proponga la reconversión lingüística de las tapas de alcantarilla, de registros, de tomas de agua, etcétera, porque la mayoría llevan escrito La Coruña, lo cual las convierte en artilugios contrarios a la norma. El dispendio serviría para dar un paso más en la total normalización del país. Y que se prepare Ourense. Por cierto, que en un anuncio del Servicio de Normalización Lingüística de la Confederación de Empresarios de Galicia, con la financiación de la Secretaría Xeral de Política Lingüista (Presidencia, Xunta de Galicia), figura la Confederación de Empresarios de La Coruña (sic). Supongo que, a estas alturas, ya le habrán retirado la subvención u obligado a cambiar el nombre en el registro correspondiente.