Lamentos

| YASHMINA SHAWKI |

OPINIÓN

LAS EMPRESAS son personas jurídicas sin sentimientos patrióticos. Su estructura está organizada para producir y obtener beneficios, al margen de la nacionalidad de sus propietarios o accionistas, y del territorio en donde se encuentren. A pesar de ello, no son entes abstractos sin ningún tipo de vinculación con las personas que dependen de ellas ni con las localidades en las que están ubicadas. Para muestra, la reciente opa sobre Fadesa. Ahora que no hace más que hablarse del I+D como la panacea, resulta incongruente que una compañía surgida para obtener beneficios sea calificada como el último bastión empresarial de nuestra comunidad. Demasiados vestigios de una economía muy aislada del resto de España nos hacen perder de vista el futuro de Galicia, que está en el apoyo de nuestros profesionales más preparados y las nuevas tecnologías. No podemos seguir fomentando la Galicia de gaitas y marisco, que especula, vive de subvenciones y se lamenta de su mala suerte. Necesitamos una reacción positiva y creativa en lugar de laiarnos tanto.