NUESTRA sociedad del bienestar está acostumbrada a utilizar sin reflexionar sobre ello miles de sustancias químicas y a generar sin pensar miles de residuos tóxicos. Desde productos de limpieza hasta medicamentos, todos contaminantes en mayor o menor medida, forman parte de nuestra vida cotidiana, pero nunca nos planteamos cómo y en qué condiciones se producen hasta que una industria química salta por los aires y arrasa con todo el ecosistema circundante, como ha sucedido en Caldas de Reis la pasada semana. Es bastante improbable que para el proceso productivo de Brenntag se precisase la utilización de caudales de agua constante, dado que se define como una empresa de almacenaje y distribución. Por el tipo de sustancias vertidas, más bien parece que la ubicación se eligió para facilitar la evacuación de los residuos. Puede que, hasta la fecha, y tras análisis químicos regulares, los medios de depuración garantizasen que los vertidos al río fueran inocuos. La experiencia, sin embargo, demuestra que hasta el residuo más depurado acaba provocando algún tipo de sedimentación en el suelo a través del agua o incluso del aire, y que ésta, tarde o temprano, entra en la cadena alimenticia, con los riesgos que ello supone para la fauna y la salud humana. Para muestra extrema de todo esto, ahí está lo sucedido el pasado viernes. Si la ola de incendios de principios del mes de agosto abrasó la cubierta vegetal de la mayoría de los montes, y va a resultar inevitable que, con las lluvias, toneladas de cenizas se depositen en las rías, este último vertido acabará por darle la puntilla al ecosistema marino de Arousa. Y es que, aunque a muchos les parezca que nuestros recursos naturales son ilimitados y que el mar es capaz de asimilar todo lo que en él vertamos, no es cierto. ¿Qué hay que hacer para concienciarnos de que la naturaleza y sus ecosistemas no nos pertenecen, que sólo somos sus depositarios, y que, además de disfrutarlos, tenemos la obligación de protegerlos para nuestros descendientes? ¿Cuántos buques más tendrán que verter su carga al mar, cuántas hectáreas más de bosques tendrán que arder, cuántos vertidos industriales y no industriales tendrán que producirse para que el crecimiento urbano e industrial desordenado y descontrolado sea frenado de una vez?