LA NOTICIA de La Voz decía: «La primera cita del consejo asesor para la Cidade da Cultura, reunió en la sede de la fundación que rige el proyecto, a una buena parte de los nombres con peso en la cultura gallega. Están representados todos los sectores culturales...». Entre los sectores que se citan, falta el de la cultura científico tecnológica. A lo mejor resulta que está representada y la noticia no lo recoge. Pero me temo que, como siempre, la Consellería de Cultura se ocupe de la cultura tradicional, es decir, de la de letras: literatura, teatro, cine, arte, música..., y se olvide de que los conocimientos básicos de la ciencia y de la tecnología también son cultura. Cuando el actual Gobierno de la Xunta empezó a preguntarse (y a preguntar) qué iban a hacer con tanto espacio vacío como hay en la Cidade da Cultura, ya les sugería desde estas páginas que dedicasen la mayor parte del espacio a Museo de Tecnología, con el fin de preservar el patrimonio industrial y enseñar a los visitantes que es tan importante como el resto de los patrimonios culturales. Un par de acciones positivas recientes en este campo. En primer lugar la exposición Galicia Industrial, de la Fundación Barrié, que acaba de cerrar sus puertas en A Coruña y que antes se había podido ver en Vigo. El segundo es el intento de convertir en museo la antigua mina de volframio de Luosame, al mismo tiempo que se conserva el patrimonio industrial de su explotación. A ver si cunde el ejemplo.