Las máscaras de Eurovisión

ARANTZA ARÓSTEGUI

OPINIÓN

EL TRIUNFO del grupo de rock duro finlandés Lordi en el Festival de Eurovisión no ha dejado, al parecer, indiferente a casi nadie.

27 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

En su propio país, la sociedad está dividida entre los que aprueban o discrepan de que semejantes monstruos los representasen en el certamen, y la victoria no parece haber aplacado la polémica. Mientras unos sólo ven beneficios en el triunfo, otros, los que tachan a los roqueros de «degenerados», han pedido a la presidenta Tarja Halonen que haga lo posible para evitar esa «malísima imagen de esta noble república». Hace una semana, La Voz recogió en la página 69 el desenlace de la 51ª edición del festival. La crónica «Europa vota el espectáculo», firmada por Sara Carreira, redactora de la Sección de Sociedad, precisa en el subtítulo que «Finlandia gana Eurovisión tras recibir el apoyo de la totalidad de los países participantes, mientras que a España sólo la votaron Andorra y Rumanía». Errores y precisiones La crónica de Sara Carreira fue contestada con un largo y detallado correo remitido por Alfonso González López, de la localidad coruñesa de Padrón y miembro de la Asociación Española de Eurovisivos (AEV) y de la Organization Generale des Amateurs de Eurovisión (OGAE). Este comunicante, que nos había escrito con motivo de la anterior edición del festival, atribuye a los periodistas que informan de Eurovisión falta de documentación y prejuicios negativos hacia el certamen. El primer fallo detectado por el lector está en el subtítulo. «Finlandia gana Eurovisión, pero no con el apoyo de la totalidad de los países, aunque sí con el de 34 de los 37 que podían votarle, la mayoría aplastante. España no recibió puntos de Rumanía, sino de Albania». «Es cierto -responde Sara Carreira- que a Finlandia no la votaron los 37 países posibles, sino 34, pero me parece que decir "la totalidad" cuando la votó el 92% es bastante aceptable. Efectivamente, a España no la votó Rumanía sino Albania, error que asumo». Como explicación adicional, la periodista añade: «Es una equivocación que sólo se puede explicar, que no justificar, por lo apremiante de la hora, ya pasada la medianoche, y del cierre del periódico. De hecho, y aunque no lo puedo asegurar al cien por cien, creo que los lectores de la mayoría de las ediciones de La Voz fueron los únicos de Galicia que pudieron leer una crónica completa y propia del festival el domingo, horas después de su conclusión. Eso exige por parte de la Redacción (tanto del redactor que escribe el texto como de los editores que lo corrigen e incluyen en la página, y del equipo de cierre que lo comprueba) una rapidez que a veces tiene el coste de algún error». El lector considera que la periodista emplea adjetivos despectivos hacia muchos participantes y muestra escasos conocimientos de geografía. «Supongo que lo de la "zíngara ex Yugoslavia" lo dice refiriéndose a la cantante de Macedonia, ya que cita después a "la ruda croata de boca seductora", o "la superestrella turca de corsé castigador"». La periodista se justifica: «Tenía que poner Antigua República Yugoslava de Macedonia, pero al retocar el texto para adaptarlo al espacio disponible el nombre del país se quedó accidentalmente cojo». Información y crónica En cuanto al tono empleado, Sara Carreira explica que «la crónica es un género periodístico que se caracteriza por incluir elementos valorativos en la información. Por ese motivo, las crónicas van diferenciadas gráficamente de las noticias, llevan un cliché, tienen recuadro, los titulares son de un cuerpo más grande y siempre van firmadas. En las noticias, los periodistas no debemos intervenir, pero en las crónicas es obligatorio hacerlo. A partir de ahí, el que un adjetivo parezca más o menos acertado es cuestión de criterios difícilmente objetivables, aunque en todo momento criticables por los lectores». Discrepa también nuestro comunicante con la redactora cuando afirma que al grupo Lordi «en su país no lo apoya ni el gato». «Esta afirmación es falsa -arguye-, ya que Finlandia ha participado en 40 ocasiones en Eurovisión y el público eligió la canción Hard rock Hallelujah [con la que ganó Lordi] como la mejor de la historia eurovisiva del país». Sara Carreira replica: «El grupo es polémico y mucha gente de Finlandia estaba indignada con su elección, como ocurrió en España, aunque por otros motivos, con las Ketchup». El lector se extiende en otros puntos, que no referimos para no hacer prolijo el comentario. Agradecemos sus puntualizaciones, que nos servirán para poner mayor esmero. Cierto es que la crónica es el relato de una noticia desde la perspectiva del periodista, que aporta su interpretación -no su opinión- de los hechos, como lo especifica nuestro Libro de estilo , pero ningún género periodístico debe albergar errores. Así como los Lordi llevan diez años ocultando sus rostros tras unas estrambóticas máscaras, nosotros no debemos ocultar nuestros errores tras el subterfugio de las prisas, porque éstas son connaturales al periodismo. Por tanto, la premura nunca debe ser excusa para los fallos, aunque, como dice Sara Carreira, puede explicarlos, pero no justificarlos.