¿Qué es una diputación?

OPINIÓN

20 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

BUENA PREGUNTA, sí señor, ingeniosa y oportuna. La respuesta está recogida en todos los manuales de corporaciones locales. Una diputación, dicen, es una corporación de carácter representativo del gobierno y de la administración de la provincia, formada por la suma de los territorios de los municipios de esa provincia. Bien expresado, pero engañoso. Tampoco el diccionario de la RAE acierta, con perdón. «Diputación es una corporación elegida para dirigir y administrar los intereses de una provincia», dice, cuando más bien tendría que decir los intereses de unos señores de la provincia. Nadie mejor que nosotros, los gallegos, sabe lo que es una diputación ni para qué sirve una diputación provincial. Una diputación, tal y como la entendemos en este reino, es un centro de poder que utilizan quienes la gestionan para hacer favorcillos a aquéllos que son de la misma cuerda y del mismo tinte. Una diputación, tal y como la entendemos los parroquianos de este país, es un edificio en el que se sientan unos respetadísimos señores que han dedicado años a tejer una red de influencia política. Red que les permite a ellos seguir sentados allí, y a los que los apoyan y jalean a ser recompensados en forma de obra o puesto de trabajo. En algunas provincias, las diputaciones incluso tienen otros fines, que no recogen los diccionarios. Por ejemplo, subvencionar concursos de misses, crear chiringuitos fluviales para que los exploten particulares y adjudicar la mayoría de sus proyectos técnicos a un estudio que curiosamente es propiedad de funcionarios. Y no señalamos a nadie. O bien tienen la costumbre de adjudicar obras a la empresa del chófer del señor presidente. Visto lo visto, por higiene, alguien debería de plantearse cambiar la definición de diputación que aparece en los manuales, para adaptarla a los nuevos tiempos. Diputación, habría que escribir, es el organismo que, sin utilidad alguna para la mayoría de la población, nadie se atreve a disolver.