Mi realidad nacional

| ALFONSO DE LA VEGA |

OPINIÓN

AHORA resulta que para el PSOE local, Andalucía también va a ser un realidad nacional. Se trata de un nuevo escándalo que da idea del grado de desvarío que está alcanzando nuestra siniestra política. Pues, de no ser una traición, una felonía más para la causa, pues ¿a quién se le ocurre? ¿Acaso no saben estos ilustres próceres que Andalucía no es única, sino dos? En efecto, de acuerdo con la non nata Constitución republicana de julio de 1873, son dos los Estados andaluces: la Andalucía Alta y la Andalucía Baja. Junto con Cuba, Puerto Rico, Regiones Vascongadas, entre otras. Además, incluso las islas Filipinas, de Fernando Poo, Annobón y Corisco y los establecimientos en África, a medida de sus progresos, pueden elevarse también a Estados por los poderes públicos. Lo dicho: un escándalo que nos tienen que explicar Chaves y ZP, si se atreven, que no se atreverán. Sin embargo, ahora algo no va bien cuando si la Primera República, pese a su fulminante carácter federal, no obstante proclamaba la unidad de la Nación española como sujeto constituyente, y en su título I hablaba de una única Nación española , eso sí, compuesta por una docena y media de Estaditos , los políticos de la actual Monarquía, que se suponen que han jurado o prometido la Constitución y legalidad vigente para acceder al sustancioso cargo, hablan de naciones, nacioncitas y realidades nacionales sin ningún empacho, como el que lava (más blanco). Si esto sigue así, ya anuncio solemnemente que también voy a proclamarme realidad nacional. Mis hechos diferenciales son notables, tan evidentes para quienes me conocen que no necesitan demostración, ni menos cuando el hecho nacional diferencial no es algo racional ni racionalizable sino emocional y primario. Y aviso: voy a reclamar mi parte de deuda histórica al menos desde los tartessios y los suevos. E invito a mis sufridos lectores a que también lo hagan, me reconozcan como tal y a sí mismos tal se proclamen.