La gran cantera religiosa gallega


Corría el mes de mayo de 1988 y monseñor Rouco Varela, personaje bien conocido de todos los gallegos, ocupaba el arzobispado compostelano. A su espalda, un joven obispo auxiliar de 44 años llamado Ricardo Blázquez le secundaba, sin saber que años más tarde se convertiría en el sucesor de Rouco al frente de la Conferencia Episcopal. Toda una demostración de la proyección de la cantera episcopal gallega

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La gran cantera religiosa gallega