Elvis está vivo

| LUÍS VENTOSO |

OPINIÓN

09 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

VARIOS FOROS de Internet muy elocuentes demuestran que el hombre jamás pisó la Luna: todo fue un montaje de la CIA. Otros conspirólogos afirman que a Juan Pablo I lo asesinaron por progre. Hay multitudes que saben que Elvis sigue vivo (y de madrugada se deja caer por un Seven Eleven de Memphis para aprovisionarse de sándwiches guarrindongos). Algunos eruditos han probado que las obras que se le atribuyen a Shakespeare las escribió el conde de Derby. Y mi abuela se murió convencida de que había visto a la Santa Compaña en una corredoira de Zas. Aunque resulta más tediosa, la verdad es que el hombre alcanzó la Luna, a Juan Pablo I le falló la salud, Elvis cría malvas, Shakespeare fue un genio irrepetible y la abuela vería, como moito, unas luces de carburo. Se puede repetir todas las veces que se quiera que ETA participó en el 11-M y que los socialistas ayudaron en la trama. Lástima que se interponga un pequeño obstáculo: dos años después, no se ha encontrado una prueba solvente que sustente la tesis. Por contra, en el lugar de la masacre se encontraron 22 huellas dactilares y 25 restos de ADN de radicales islamistas (¿trabajaban todos en la Renfe?), Al Qaida reivindicó la masacre -ETA jamás-, hay varios terroristas musulmanes en prisión acusados de la autoría material y ocho islamistas iluminados se hicieron añicos en Leganés cuando tramaban nuevas salvajadas. Dos años después, también se sabe que Zapatero ganó contra pronóstico porque le votaron millares de ciudadanos centristas indignados con el uso torticero de la información que hizo el Gabinete de Aznar. Y es una evidencia que el rostro que se tornó más odioso para quienes dejaron al PP y se pasaron al PSOE por la manipulación fue el de Ángel Acebes. Para tener una mínima oportunidad de llegar a su meta -que lo tiene ya muy cuesta arriba-, a Rajoy le resultaría útil cambiar al segundo de a bordo, pasar página y desmarcarse de las teorías de unos periodistas de deontología liviana, que primero establecieron su conclusión dogmática y luego elaboraron las pruebas adecuadas. Elvis está vivo, claro que sí. El único problema es que su esqueleto esté enterrado en Graceland.