EL TRIBUNAL SUPREMO da la razón a Henri Parot y a la Fiscalía del Estado y acumula las condenas del etarra, pero cambia el cómputo de beneficios penitenciarios a fin de que cumpla 30 años en prisión. En consecuencia, el terrorista saldrá de la cárcel en el 2020. Esta salomónica decisión del alto tribunal, que de inmediato se tendrá que aplicar a otros casos similares pendientes de resolver, como los de Pakito y Santi Potros, ha sido recibida con agrado por las dos asociaciones de jueces y con alivio por la fiscalía. A partir de ahora podrán dormir tranquilos aquéllos que hace unos días se rasgaban las vestiduras porque a terroristas sanguinarios se les aplicaba la misma ley que a los demás delincuentes. Son las grandezas del Estado de derecho.